La Cuenta Pública volvió a poner sobre la mesa una urgencia central para Chile: recuperar el empleo. Las metas anunciadas —crecer al 4%, reducir el desempleo al 6% y recuperar al menos 300 mil puestos de trabajo— no son solo cifras económicas
Son una señal de que la reactivación debe traducirse en oportunidades laborales concretas para las personas,así lo indica, Lucía Gómez, HR Manager de Gi Group Holding.
Pero esa conversación no puede limitarse únicamente a cuántos empleos se crean. También debe abordar para quiénes se están creando esas oportunidades. En un país que envejece aceleradamente, la reciente publicación de la Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable abre una discusión clave: cómo construir un mercado laboral más inclusivo para todas las etapas de la vida.
La diversidad generacional ya no puede verse como un tema secundario. Las organizaciones necesitan aprender a integrar mejor la experiencia de las personas mayores, el dinamismo de las nuevas generaciones y la capacidad de colaboración entre equipos diversos. La edad no debe ser una barrera para seguir aportando, aprender nuevas habilidades o mantenerse activo laboralmente.
A esto se suma el avance de la economía plateada, que no solo representa nuevos servicios y oportunidades de negocio, sino también una transformación profunda en la forma en que las empresas entienden el talento, el consumo y la participación de las personas mayores en la sociedad.
Si Chile quiere crecer y recuperar empleo, debe hacerlo con una mirada amplia e inclusiva. La reactivación laboral no será completa si deja fuera a quienes todavía tienen experiencia, capacidades y mucho valor que aportar.






