Tras dos licitaciones consecutivas fallidas, el jefe comunal llamó a acelerar una reevaluación económica del proyecto y convocó a todas las autoridades a trabajar unidas para evitar nuevos retrasos
La ampliación de Avenida Baquedano volvió a quedar en pausa luego que, por segunda vez consecutiva, la licitación para ejecutar la segunda etapa del proyecto fuera declarada desierta debido a que las ofertas presentadas superaron ampliamente el presupuesto disponible.
Frente a esta situación, el alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, levantó la alerta sobre el estado de una de las principales obras de conectividad de la ciudad y planteó la necesidad de actualizar con urgencia el financiamiento de la iniciativa.
“Lo que no podemos permitir es que Rancagua siga esperando una obra tan importante porque los recursos disponibles ya no reflejan la realidad del mercado. Hoy necesitamos dar un paso adelante para destrabar definitivamente este proyecto”, afirmó.
El alcalde recordó que Avenida Baquedano enfrenta hace años graves problemas de congestión, inseguridad vial y deterioro urbano. A ello se suman los sitios eriazos que quedaron tras las expropiaciones realizadas para ejecutar la obra y que, con el paso del tiempo, se han transformado en focos de incivilidades, microbasurales, ocupaciones irregulares e incendios.
La ampliación a doble vía fue aprobada en 2018 y considera nuevas pistas, mejores veredas, ciclovías, semaforización y espacios más seguros para peatones y ciclistas. Mientras la primera etapa ya fue ejecutada, la segunda —entre el sector del cementerio y calle Lourdes— permanece detenida.
Durante 2025 se realizó una primera licitación con un presupuesto cercano a los $9.500 millones. Las tres empresas interesadas presentaron ofertas que superaban ampliamente ese monto y el proceso fue declarado desierto. Meses después se realizó una segunda licitación con un presupuesto incluso menor, cercano a los $9.193 millones, obteniéndose nuevamente ofertas entre un 30% y un 57% superiores a los recursos disponibles.
Para el alcalde, estos antecedentes demuestran que el proyecto requiere una actualización presupuestaria que permita responder a los costos reales de construcción y avanzar hacia una licitación viable.
Por ello, informó que el municipio ya solicitó formalmente al Ministerio de Vivienda y Urbanismo una reevaluación económica del proyecto, con el objetivo de incorporar los recursos adicionales necesarios y evitar que esta obra continúe postergándose.
“Esta no es una discusión política; es una necesidad para miles de vecinos. Lo que corresponde ahora es que todas las instituciones hagamos el máximo esfuerzo para actualizar el financiamiento, realizar una nueva licitación y comenzar las obras lo antes posible”, sostuvo.
Finalmente, Agliati indicó que espera convocar a todos los actores, es decir, Ministerio de Vivienda, Serviu, Gobierno Regional, Delegación Presidencial y a los parlamentarios de la región en un trabajo coordinado para sacar adelante una obra considerada estratégica para el desarrollo del sector poniente de Rancagua.
“Los vecinos ya han esperado demasiado. Hoy necesitamos que este proyecto se transforme en una prioridad compartida y que entre todos logremos destrabar una obra fundamental para la conectividad, la seguridad y el crecimiento de nuestra ciudad”, concluyó.






