Con una cartera robusta y foco en destrabar proyectos complejos, la Dirección de Arquitectura del MOP en O’Higgins exhibe hitos como Justicia, Teletón y obras educacionales, junto con aprendizajes de gestión, avances en conectividad y una agenda futura marcada por Bomberos, patrimonio y edificación pública
La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas en la Región de O’Higgins atraviesa un período marcado por la ejecución de obras complejas, la reactivación de proyectos detenidos y una cartera que combina distintas fuentes de financiamiento, principalmente del Gobierno Regional.
Según explica su director, Roberto Soto Cisternas, hoy el servicio cuenta con una cartera de proyectos sólida y consistente, lo que ha permitido abordar iniciativas de alto impacto para la región, incluso en escenarios adversos.
DE OBRAS PARALIZADAS A PROYECTOS EMBLEMÁTICOS
Entre los hitos recientes, destaca la finalización del edificio del sector Justicia, una obra que había quedado paralizada tras la quiebra de la empresa contratista y que además debió enfrentar las dificultades propias de la pandemia, incluyendo un término anticipado de contrato. Pese a ese contexto, el proyecto fue retomado y concluido, en lo que el director califica como un logro importante para el equipo.
A ese hito se suma la construcción del edificio Teletón, un proyecto que concitó interés nacional, considerando que en solo tres años se logró conseguir el terreno, modificar el Plan Regulador, desarrollar la arquitectura, licitar, adjudicar y ejecutar la obra. Para Soto, esta experiencia confirma que este es el camino para desarrollar edificación pública eficiente y de calidad.
Estos procesos, añade, han dejado aprendizajes relevantes para el trabajo institucional. En particular, han permitido entender cómo funcionan los procedimientos públicos e identificar dónde se generan los vicios administrativos que provocan retrasos innecesarios, un diagnóstico que ha sido clave para mejorar la gestión tanto en la Dirección de Arquitectura como en el MOP.
EDUCACIÓN Y CONECTIVIDAD: INFRAESTRUCTURA CON IMPACTO TERRITORIAL
En infraestructura educacional, uno de los proyectos más significativos ha sido la Escuela Unión Americana de Mujeres de Bucalemu, cuyo diseño fue desarrollado íntegramente por el equipo del servicio, incluyendo la compra del terreno y la elaboración de la arquitectura con los estándares técnicos requeridos. Tras obtener el financiamiento del Gobierno Regional, la pandemia impactó su ejecución y una primera licitación no pudo adjudicarse.
Sin embargo, en un segundo proceso se logró adjudicar a una oferta conveniente, lo que permitió ejecutar la obra de muy buena forma y concluirla exitosamente. Este proyecto, señala, marcó un referente en infraestructura educacional, tanto a nivel regional como nacional.
En la misma línea, menciona iniciativas ya diseñadas como el Liceo Romero Arellano (Las Cabras), Liceo de Doñihue y Liceo de Palmilla, que esperan transformarse en obras concretas.
Otro eje relevante ha sido la conectividad y los servicios, particularmente en el caso de las estaciones de trenes. Desde su rol, la Dirección de Arquitectura ha actuado como articulador de infraestructura pública, coordinando a actores como EFE y las unidades financieras.
En este caso, el trabajo partió prácticamente desde cero, sin antecedentes técnicos, lo que implicó crear todo el proyecto. Para agilizar la obtención de recursos se utilizó una estrategia de conservaciones mediante Circular 33, aunque el mayor desafío fue técnico. Aun así, las obras se lograron concluir y se transformaron en un hito relevante para la región.
En edificación pública reciente, el Liceo de San Fernando aparece como uno de los proyectos más emblemáticos. Cuando el equipo asumió su desarrollo, existían múltiples situaciones que impedían avanzar, se definió la arquitectura, se ajustó el programa a los recursos disponibles y se ejecutó la obra sin suspender las actividades académicas. Esto exigió una ejecución especialmente cuidadosa, pero permitió mayor eficiencia y menores costos.
GESTIÓN, POSICIONAMIENTO Y LA CARTERA QUE VIENE
Respecto del posicionamiento del servicio, Soto señala que la Dirección de Arquitectura ha alcanzado un alto nivel de posicionamiento regional, cumpliendo un rol clave en la articulación de la edificación pública junto a gobiernos locales, el Gobierno Regional y el nivel central.
Hoy, afirma, cuentan con 100% de ejecución de sus obras, administran correctamente los recursos y evalúan críticamente los proyectos para asegurar que sean efectivamente construibles.
Este proceso ha sido fruto de varios años de trabajo, de la consolidación de un equipo de profesional comprometidos con la región y sus habitantes, que permanentemente revisa iniciativas, asume desafíos arquitectónicos y gestiona recursos ante instancias técnicas y políticas, con el objetivo de consolidarse como la unidad técnica de referencia del Estado en la región.
Para Roberto Soto este periodo les ha permitido ser reconocidos como una entidad eficiente y estratégica, que es capaz de concretar proyectos a pesar de las dificultades.
Mirando hacia adelante, la cartera futura se sigue alimentando de manera permanente. Un dato que destaca es que O’Higgins ya suma cinco años consecutivos como la región que más cuarteles de Bomberos construye en Chile, con un promedio de cuatro a cinco nuevos por año.
Aunque hoy existen restricciones presupuestarias y desafíos pendientes, el servicio continúa avanzando en proyectos de Bomberos, deporte, educación, edificios consistoriales y patrimonio, como el proyecto de los pórticos, a la espera de adjudicaciones del Gobierno Regional para convertirlos en obras.
Al hacer el balance, Soto define este como un período complejo, pero muy valioso, subrayando el apoyo permanente de la Seremi y del Gobierno Regional, que han financiado la gran mayoría de los proyectos y confiado en la capacidad técnica del equipo.
Desde la Dirección de Arquitectura, enfatiza, existe la convicción de que el rol del Estado es entregar infraestructura pública de alto estándar, no solo en zonas urbanas, sino también en sectores más postergados, como el secano costero, reafirmando el compromiso de seguir identificando necesidades, trabajar con las comunidades, gestionar recursos, desarrollar proyectos de calidad y entregarlos a las personas.






