Con más de 20 mil m² desarrollados y una ocupación de un 90%, la comuna irrumpe como polo emergente de espacios corporativos, en un contexto de reactivación gradual del sector a nivel nacional
Machalí se presenta como un nuevo mercado de oficinas en la zona centro del país, impulsado por un sostenido crecimiento urbano y una demanda que no había sido atendida hasta ahora. En un escenario donde el sector inmobiliario corporativo muestra señales de estabilización tras la pandemia, la comuna destaca con más de 20.000 metros cuadrados construidos y un 90% de ocupación, consolidándose como un polo emergente fuera de los centros tradicionales.
Este fenómeno ocurre mientras el mercado de oficinas cerró 2025 con indicadores de reactivación, como mayor dinamismo en la demanda, absorción neta positiva y estabilidad en los valores de arriendo. Tras años de ajustes asociados al teletrabajo y a la incertidumbre económica, distintos submercados recuperan tracción, especialmente aquellos que ofrecen eficiencia de costos, buena localización y estándares adecuados a las nuevas necesidades corporativas.
En ese contexto, Machalí mostró un comportamiento diferenciado. “Detectamos una demanda insatisfecha, especialmente de profesionales independientes y del área de la salud, que requerían espacios formales, bien ubicados y funcionales. A partir de ese diagnóstico desarrollamos el Parque Empresarial Machalí, que hoy cuenta con más de 20.000 m² de oficinas y una ocupación que alcanza el 90%”, explica Joaquín Muñoz, gerente general de la inmobiliaria Castellani & Muñoz.
A diferencia de otras ciudades donde el segmento de oficinas ya estaba consolidado, la comuna no disponía de una oferta estructurada en este ámbito. La respuesta del mercado ha sido inmediata y ha llevado a la inmobiliaria a proyectar una segunda etapa del desarrollo, que considera incluso la incorporación de infraestructura de salud, en línea con el crecimiento demográfico y las nuevas necesidades del territorio.
El avance de Machalí como polo de oficinas se inserta en un proceso urbano más amplio. Su ubicación estratégica y su cercanía con Rancagua han favorecido la configuración de un nuevo centro urbano, que integra vivienda, comercio, servicios y actividad empresarial, atrayendo a públicos diversos.
“En los últimos años, Machalí ha experimentado una transformación económica y urbana muy relevante, con un aumento sostenido de la actividad comercial, de servicios y de inversión inmobiliaria. Ese dinamismo ha ido configurando un nuevo centro urbano, capaz de absorber funciones que antes se concentraban exclusivamente en Rancagua o Santiago”, añade Muñoz.
El perfil de quienes utilizan estas oficinas corresponde principalmente a profesionales y familias de los segmentos ABC1, C2 y C3, tanto de Machalí como de Rancagua, lo que refuerza la tendencia a descentralizar servicios y acercarlos a los lugares donde las personas viven y trabajan.






