El caso de Marta Larraechea pone en evidencia el riesgo que puede acarrear ser picado por una abeja. Toxicólogo explica qué es un shock anafiláctico, cuáles son los síntomas de alerta y cómo actuar frente a una reacción grave
La reciente información sobre la hospitalización de Marta Larraechea, quien sufrió un paro cardiorrespiratorio tras la picadura de una abeja mientras se encontraba de vacaciones en la Región de Valparaíso, volvió a poner en foco una reacción poco frecuente, pero potencialmente mortal: el shock anafiláctico.
Según explica Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, “el shock anafiláctico es una reacción alérgica grave que se desencadena cuando el sistema inmunológico responde de manera exagerada al veneno inoculado por ciertos insectos, como las abejas”.
“En este caso, el veneno, conocido como apitoxina, provoca la liberación de histamina, una sustancia que genera inflamación generalizada, caída brusca de la presión arterial y dificultad respiratoria, pudiendo evolucionar incluso a un paro cardiorrespiratorio”, advierte.
Síntomas
El académico señala que los síntomas pueden aparecer entre cinco y 60 minutos después de la picadura. En sus manifestaciones más leves se observan dolor, ardor, enrojecimiento e hinchazón localizada, además de malestar general.
“Sin embargo, los signos que sugieren un cuadro grave incluyen sensación de opresión en el pecho, dificultad para respirar, hinchazón de la lengua, garganta o rostro, urticaria generalizada, picazón intensa, náuseas, vómitos, diarrea, mareos, desmayos y un pulso rápido pero débil. En algunos casos la piel puede verse muy enrojecida y, en otros, pálida”, agrega.
Cómo actuar frente a una picadura
“Siempre que una persona presente estos síntomas tras una picadura, debe considerarse una urgencia médica y actuar con rapidez”, subraya Torres. “La primera medida es mantener la calma, acostar al paciente en un lugar seguro, aplicar frío local en la zona afectada e inmovilizar la extremidad. También es importante tranquilizarlo y, si corresponde, administrar un antihistamínico que el paciente ya utilice habitualmente. En paralelo, se debe solicitar ayuda médica inmediata llamando a los servicios de emergencia”.
Tratamiento
El tratamiento de elección en los servicios de urgencia es la epinefrina, un fármaco que puede revertir la reacción alérgica severa. Algunas personas con antecedentes conocidos de alergia portan jeringas precargadas de este medicamento, indicadas previamente por su médico. Además, complementa Torres, se utilizan antihistamínicos, corticoides y monitoreo estricto de los signos vitales.
En situaciones extremas, el toxicólogo recalca que, si la persona deja de respirar o no presenta pulso antes de la llegada del equipo de salud, se deben iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar básica, siempre que quienes estén presentes sepan realizarlas.
De acuerdo con la información difundida por la prensa, la gravedad del cuadro presentado por Marta Larraechea es compatible con un shock anafiláctico severo, que requirió atención hospitalaria urgente y maniobras de reanimación. Para el especialista, el caso refuerza un mensaje clave: “ante este tipo de reacciones, actuar rápido, con calma y asegurar el traslado inmediato a un centro asistencial puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”.






