La Corte de Apelaciones de Rancagua confirmó la resolución que dejó sujeta a la medida cautelar de prisión preventiva a la suboficial de Carabineros C.C.B.V., imputada por el Ministerio Público como autora de los delitos consumados de robo con intimidación, asociación criminal, asociación delictual y robo en lugar no habitado frustrado
En fallo unánime, el tribunal de alzada descartó error en la resolución impugnada, dictada por el Juzgado de Garantía de Rancagua, al compartir que la libertad de la imputada constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.
“Que, de acuerdo a lo señalado en estrados por el persecutor y los querellantes, existen a los menos 8 imputados, entre ellos, funcionarios de Carabineros y civiles que, de manera conteste, señalan que la imputada (…) tuvo participación en los hechos, describiendo la forma y oportunidad de su autoría, su rol estratégico y operativo, atendida su calidad de funcionaria de Carabineros y su grado en dicha institución, con el objeto de obtener la impunidad de los hechores”, plantea el fallo.
“De esta manera, estos coimputados la han reconocido por sus características físicas, tales como su contextura corporal y un lunar en su rostro, y su alias –la mami, la jefa–, agregando que siempre daba nombres distintos. Asimismo, describieron que tuvo participación en reuniones de coordinación, previas al día en que se cometió el hecho”, releva.
Para el tribunal de alzada: “(…) en este estadio procesal, los antecedentes descritos precedentemente, son suficientes para presumir fundadamente la participación de la encartada en los hechos que se le imputan en esta causa, más si se tiene en cuenta que en su rol de funcionaria policial, aparece natural y obvio que buscaría no aparecer en ninguna de las actuaciones relacionadas con la planificación de los delitos investigados, por lo que los indicios que existen, hasta ahora en su contra, resultan relevantes para tener por concurrente su participación en los hechos punibles”.
“En la especie –ahonda–, debe recordarse que la imputación a la encartada no dice relación únicamente con su ubicación al momento de la perpetración del hecho, sino que se le atribuye participación en forma anterior y posterior al delito, tanto en su planificación, como posteriormente, a fin de asegurar la consumación de aquel y la impunidad de quienes participaron del mismo, recordando que la autoría no solo se limita a la participación material, sino que también intelectual”.
“Que, luego, y conforme a lo señalado precedentemente, se advierte que las aseveraciones de la defensa, por ahora, carecen del sustento suficiente para desvirtuar la presunción de participación de la encartada en los hechos investigados, por lo que, atendido el estado primigenio de la investigación en relación con la imputada y, teniendo presente los delitos por los que ha sido formalizada, el número y la naturaleza y gravedad de los mismos, unido a la penalidad asociada, permiten considerar justificada la necesidad de cautela, por peligro para la seguridad de la sociedad, lo que justifica confirmar la resolución en alzada”, concluye.
Por tanto, se resuelve que: “se confirma la resolución apelada de fecha veintitrés de enero de dos mil veintiséis, dictada en causa RIT (…), del Juzgado de Garantía de Rancagua, que decretó la medida cautelar de prisión preventiva de la imputada C.C.B.V.”.
Según el ente persecutor, la imputada, funcionaria de Carabineros de Rancagua a la época de los hechos, se concertó con otros efectivos de la institución policial y miembros de una asociación criminal, para prestar labores de apoyo, coordinación, generar distracciones y retrasar la acción de la policía el día de comisión del ilícito perpetrado, el 16 de agosto de 2024, en contra de la sucursal de la empresa de transporte de valores Brinks de Rancagua, desde donde sustrajeron cerca de once mil millones de pesos.
Además, se le imputó participación en un segundo hecho, como autora de los delitos de robo en lugar no habitado frustrado y asociación delictiva, al haberse, según la fiscalía, concertado y coordinado con la organización delictual que construyó un túnel de 15 metros para robar una bóveda de la empresa Prosegur, el cual fue descubierto el 11 de febrero de 2024. Ocasión en la que, una vez más, asumió el rol de distractora de los efectivos policiales con el fin de que el robo se concretara.






