En una emotiva ceremonia regional, se destacó a donantes altruistas y funcionarios de las Unidades de Medicina Transfusional por su compromiso con una labor esencial para la atención de pacientes
En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre, el Hospital Regional Franco Ravera Zunino (HFRZ) fue sede de una ceremonia organizada junto a las cuatro Unidades de Medicina Transfusional (UMT) de la región y el Servicio de Salud O’Higgins, instancia que permitió reconocer a donantes altruistas y funcionarios destacados por su compromiso con la donación de sangre.
La actividad reunió a representantes de la red asistencial regional y puso en valor un gesto que, aunque sencillo, resulta fundamental para salvar vidas y garantizar la disponibilidad de sangre segura para los pacientes que la requieren.
“Esta conmemoración se realizó en conjunto con las cuatro UMT de la región (Rancagua, San Fernando, Rengo, Santa Cruz) y el Servicio de Salud O’Higgins. La idea es poder destacar el acto solidario que realizan las personas al donar sangre”, señaló Yennifer Gómez, tecnólogo médico y jefa de la UMT de Rancagua.
Durante la ceremonia también se abordaron los desafíos que enfrenta la región en materia de donación. Porque si bien se ha registrado un aumento de nuevos donantes altruistas, las cifras aún son insuficientes para responder a las necesidades de la red de salud.
“Necesitamos aumentar la cantidad de donantes dentro de la región. En los últimos meses, especialmente por enfermedades estacionales, ha disminuido mucho la agenda de personas inscritas para donar”, explicó Gómez.
Por su parte, Alejandra Farías, asesora de Laboratorios Clínicos y Unidades de Medicina Transfusional del Servicio de Salud O’Higgins, relevó la necesidad de derribar mitos y fortalecer la cultura de la donación voluntaria.
“Donar sangre es un acto voluntario. Hay que vivir la experiencia, porque permite sentir que uno puede hacer algo por otras personas de forma absolutamente altruista y anónima”, expresó.
Las autoridades realizaron un llamado a la comunidad a acercarse a las unidades de medicina transfusional de la región y convertirse en donantes habituales, contribuyendo así a mantener el stock necesario para responder oportunamente a las necesidades de los pacientes y seguir salvando vidas.






