Es clave que las madres, padres o personas al cuidado de niñas y niños los acompañen en este proceso, prestando atención a cualquier cambio que se presente debido al horario de invierno e ir adaptando gradualmente las rutinas
La medianoche del sábado 04 de abril, los relojes en gran parte del país deberán retrasarse 60 minutos para marcar otra vez las 23:00 horas. A pesar del debate que genera cada vez su aplicación, este cambio implica la llegada del período invernal y se traduce en una variación de las horas de luz natural disponibles para actividades diarias de las familias.
Desde Fonoinfancia de Fundación Integra, programa de asesoría psicológica especializada en crianza respetuosa, recordaron que el cambio de hora podría afectar de manera distinta a cada persona, siendo niñas y niños uno de los grupos que puede presentar dificultades de adaptación, principalmente, en sus horarios de sueño y alimentación. En este sentido, es relevante explicarles por qué ocurre esta modificación y los efectos que podría tener en nuestras rutinas durante los primeros días, con el fin de facilitar una adaptación más gradual y cuidar su bienestar integral
Con esto, no solamente damos contexto a este cambio, sino que también, nos mostraremos disponibles si es que niñas y niños llegaran a presentar ciertos malestares.
El cambio de hora, además, puede ser el marco que permita hablar con niñas y niños sobre otros temas propios de esta época del año, como los cambios de estaciones o movimientos del planeta, permitiéndoles expresar lo que conocen y plantear sus consultas sobre estas temáticas. No debemos olvidar que niñas y niños, en su calidad de ciudadanos y ciudadanos activos de la sociedad, tienen opinión y el derecho a informarse sobre lo que ocurre a su alrededor.
Desde Fonoinfancia, y en la antesala de este cambio de hora, a continuación, entregan una serie de recomendaciones para acompañar a las niñas y niños en este proceso:
• La paciencia, cariño y comprensión son vitales para que niñas y niños se sientan acogidos y acompañados en el proceso de acostumbrarse a esta nueva rutina. Es clave tener presente que esta adaptación podría ser diferente en cada niña o niño.
• El momento en que notarán más el cambio será el domingo 05 de abril por la noche, ya que deberán conciliar el sueño en un horario que no les resultará habitual. Por ello, debemos explicarles con anticipación la razón por la cual hay una modificación horaria, así como darles a entender, en la medida de lo posible, por qué en distintos períodos del año anochece más temprano o más tarde, o que esto va marcando las distintas estaciones del año.
• Se sugiere una adaptación gradual de las rutinas e ir retrasando ciertos hitos como horarios de comida, siesta, juegos y baño, entre otros. Ejemplo, comenzar con 15 minutos e ir aumentando este tiempo de manera paulatina.
• En lo posible generar instancias de juego que impliquen ejercicio físico. Así, no solo estaremos conectando emocionalmente con niñas y niños, también ellas y ellos podrán liberar energía que luego facilite el descanso.
• Promover actividades que favorezcan el buen descanso: escuchar música suave, darles un baño antes de acostarse, leer o realizar ejercicios de relajación, si es que se tiene la oportunidad.
• Evitar la exposición a pantallas por la noche.
Si las familias necesitan apoyo en este proceso, pueden comunicarse de manera gratuita con el equipo de psicólogas y psicólogos de Fonoinfancia, de Fundación Integra, al teléfono 800 200 818 o por el chat disponible en el sitio web www.fonoinfancia.cl, de lunes a viernes de 08:30 horas a 19:00 horas.






