El turismo internacional continúa mostrando señales de consolidación. Según la Organización Mundial del Turismo, las llegadas globales mantuvieron un crecimiento sostenido durante 2025, superando los niveles previos a la pandemia en varias regiones
En Chile, la recuperación también se reflejó en cifras concretas. De acuerdo con la Subsecretaría de Turismo y Sernatur, el país alcanzó cerca de 6 millones de turistas extranjeros en 2025, impulsando la reactivación del turismo urbano y de negocios, así como la exportación de servicios. A ello se sumó un verano 2026 con altos niveles de ocupación y fuerte dinamismo en destinos tanto capitalinos como regionales.
En conjunto, el turismo representa entre 8 % y 10 % del PIB de América Latina y es uno de los principales generadores de empleo en la región, según estimaciones del organismo internacional.
Operaciones bajo mayor presión
El crecimiento sostenido de visitantes no solo impacta en la actividad económica, sino también en la operación diaria de hoteles, restaurantes, aeropuertos y centros comerciales. Mayores flujos implican más rotación de usuarios, mayor desgaste de instalaciones y una presión constante sobre los equipos operativos.
“El crecimiento del turismo en la región está obligando a los negocios a replantear su forma de operar. Hoy, la eficiencia, la continuidad del servicio y la correcta planificación de insumos ya no son un tema operativo, sino una decisión estratégica para sostener el crecimiento del sector”, señaló Francisco Salamé, director comercial para el Cono Sur en Tork®.
En este escenario, la gestión de insumos ha dejado de ser un aspecto secundario. La reducción de interrupciones, la optimización de tiempos y la planificación anticipada son factores que inciden directamente en la experiencia del visitante y en la productividad del personal.
Continuidad del servicio como diferenciador
Frente a entornos de alta afluencia, la industria ha comenzado a incorporar sistemas diseñados específicamente para responder a picos de demanda. Un ejemplo es Tork PeakServe, desarrollado para baños de alto tráfico y orientado a mejorar la capacidad y la eficiencia en la reposición.
De acuerdo con resultados de consumo estándar medidos en 2025, este tipo de sistemas puede ofrecer hasta 50 % más servicios en comparación con alternativas tradicionales de toalla en rollo y reducir hasta 50 % el tiempo de recambio. Además, incorporan indicadores visuales de nivel que permiten anticipar recargas y disminuir el riesgo de quiebres de servicio en momentos críticos.
“Cuando los flujos aumentan, cualquier interrupción se amplifica. Por eso, la planificación y la eficiencia operativa se transforman en variables estratégicas para proteger la experiencia del usuario y la reputación de los establecimientos”, agregó Salamé.
En un escenario de recuperación sostenida del turismo, el desafío para la industria no solo estará en atraer más visitantes, sino en garantizar operaciones preparadas para sostener ese crecimiento de manera consistente y eficiente.






