Dura tarea o más bien dicho, complejo infinito, como subir en brazos una montaña
Pero con la fuerza de los mil hinchas rancagüinos, que pagaron un costoso viaje e hicieron el esfuerzo para estar junto al amor de sus vidas, todo es probable y el resultado final continúa siendo incierto.
Sabemos de antemano y sin ser ingenuos, que el acorazado Bahía, es un blindado enorme ante la exigua corbeta “Celeste. Pero qué saben de historia estos brasileños, más de la nuestra, donde Arturo Prat saltó con valentía para defender con hidalguía y honor a su patria, en situación similar.
Así están dispuestos los jugadores, con hambre de llevarse consigo el carnaval local y vibrar con fiesta propia en el Arena Fonte nova. Vayan las vibras potentes y positivas hacia ustedes. Enquisten en sus corazones, la pasión y fervor de quienes hoy los alentarán con sus brazos extendidos y húmedos en tierras cariocas.
¡Muchachos, imposible es no intentarlo!, aunque fracasemos o logremos el éxito. Lo relevante es competir y no decaer en el triunfo o la derrota. Sean capaces de pensar en sus futuros y familias. Sean capaces de entender el “amor descontrolado” de la Trinchera Celeste. Entiendan que las bases del crecimiento, pueden nacer a partir de este cotejo y la construcción de un mejor pasar, solo depende de ustedes.
Una ciudad completa y la región que representan, empujará el carro da la victoria. Mineros, profesores, obreros, agricultores y profesionales de toda índole, serán el escudo para detener las embestidas rivales y también para atacar con inteligencia, cuando las condiciones sean propicias.






