El especialista Javier Gálvez Herrera lidera esta prestación que permite realizar ecografías de alta complejidad y estudios genéticos gratuitos para usuarias del sistema público, previa derivación desde Atención Primaria (APS)
Con el objetivo de fortalecer la atención de salud para gestantes con embarazos complejos en la provincia de Colchagua, el Hospital de San Fernando consolidó su área de Medicina Materno-Fetal, prestación activa desde octubre de 2025 que permite resolver casos de alta complejidad directamente en el territorio, evitando traslados innecesarios y garantizando diagnóstico oportuno con tecnología especializada.
El servicio está a cargo del doctor Javier Gálvez Herrera, ginecólogo obstetra y subespecialista en medicina materno-fetal, quien se integró al equipo de Obstetricia y Ginecología del establecimiento para abordar patologías que anteriormente requerían derivación a centros de mayor complejidad en Rancagua o Santiago.
Tecnología y diagnóstico avanzado
La especialidad se enfoca en el control y seguimiento de embarazos de alto riesgo, tanto por enfermedades preexistentes de la madre —como diabetes, hipertensión, asma o cardiopatías— como por alteraciones en el desarrollo fetal.
“Podemos realizar evaluaciones ecográficas de alta complejidad, como ecocardiografías fetales y estudios genéticos, prestaciones que generalmente no están disponibles en el sistema público de forma tan directa”, explicó el especialista.
Asimismo, destacó que el hospital cuenta con convenios para efectuar el screening de alteraciones genéticas, como el síndrome de Down y patologías graves del sistema nervioso. “Incluso, si el bebé presenta alguna cardiopatía, somos capaces de diagnosticarla y realizar el seguimiento correspondiente”, agregó.
Atención Primaria: puerta de entrada al sistema
El acceso a esta atención especializada se realiza a través de la Atención Primaria de Salud (APS), donde se efectúan los controles iniciales del embarazo. Si la matrona o el médico tratante detectan factores de riesgo, se gestiona la derivación al Policlínico de Alto Riesgo Obstétrico (Poli ARO) del hospital.
El especialista enfatizó que el seguimiento hospitalario es complementario a los controles habituales, por lo que las usuarias deben mantener su atención regular en sus centros de salud.
Beneficio directo para las usuarias
Además de mejorar la calidad y oportunidad de la atención, esta prestación representa un importante alivio económico para las pacientes, ya que exámenes de alta complejidad que en el sector privado tienen costos elevados están cubiertos por Fondo Nacional de Salud (FONASA), lo que permite su gratuidad o copago mínimo según el tramo de la usuaria.
Finalmente, el Hospital de San Fernando invitó a las embarazadas de la microárea a realizar sus controles de manera periódica, destacando que el establecimiento cuenta con la capacidad técnica y humana para enfrentar los desafíos de un embarazo de alto riesgo con mayor seguridad, oportunidad y cercanía.






