El inicio de la temporada alta de vacaciones incrementa de forma significativa la circulación de vehículos particulares, transporte de pasajeros y camiones de carga, escenario que eleva el riesgo de siniestros viales, especialmente en rutas interurbanas y accesos a zonas turísticas
Enero y febrero son históricamente los meses con mayor circulación vial debido al desplazamiento masivo hacia destinos turísticos dentro del país y la mayor operación del transporte de carga y pasajeros. Según proyecciones de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) para el verano 2026 se esperan alrededor de 29 millones de viajes internos, un aumento del 5% respecto al verano anterior.
En este escenario, donde convergen distintos tipos de vehículos en calles, carreteras y autopistas, aumenta la probabilidad de accidentes, donde factores como la fatiga por trayectos prolongados, la distracción al volante y el exceso de velocidad, inciden directamente en la siniestralidad en rutas, afectando tanto a conductores particulares como a profesionales. En el transporte de carga, además, las extensas jornadas y la presión por cumplir plazos pueden agravar estos riesgos si no se gestionan de manera adecuada.
“Hoy la seguridad en las vías debe abordarse desde una mirada preventiva e integral. No basta con reaccionar cuando ocurre un accidente, es fundamental anticiparse, comprender el comportamiento de los conductores y considerar variables como la fatiga, la distracción y el entorno”, afirma Rodrigo Serrano, Vicepresidente de Innovación y Desarrollo de Wisetrack Corp, quien enfatiza además en la relevancia de combinar gestión, tecnología y una cultura de autocuidado para reducir la accidentabilidad estival, tomando en cuenta los siguientes consejos:
– Planificar los viajes con anticipación, evitando horarios de mayor congestión.
– Respetar los límites de velocidad y las normas de tránsito, incluso en rutas conocidas.
– Realizar pausas periódicas para evitar la fatiga, especialmente en trayectos largos.
– No utilizar el teléfono móvil u otros dispositivos que generen distracción al conducir.
– Mantener una distancia prudente entre vehículos, considerando el alto flujo de tránsito.
– Revisar el estado mecánico del vehículo antes de salir a carretera.
La temporada de vacaciones representa un desafío para la seguridad vial en el país. Frente al aumento del tráfico, la prevención se transforma en la principal herramienta para reducir accidentes y proteger vidas. Adoptar una conducción responsable, planificada y consciente permite que los desplazamientos de verano se desarrollen de forma más segura para todos quienes comparten la ruta.






